Primeros pasos para empezar una partida de rol

Quizás estás pensando en reunir a unos cuantos amigos y divertiros jugando una partida de rol. Si es así, vamos a darte los primeros pasos que debes tener en cuenta para organizarlo todo.

¿Presencial u Online?

El primer paso es decidir si queréis jugar en formato presencial u online, si preferís jugar en persona o cada uno en su casa. Lo mejor es que lo decidáis entre todos. Además, como seguramente la partida durará varias sesiones y tendréis que reuniros varios días, podéis hacerlo en ambos formatos y disfrutar de las ventajas que da una y otra modalidad. Igual unos días todos podéis y preferís veros en persona, juntaros en casa de uno y echaros unas risas todos juntos y en otra sesión alguien no puede y preferís jugar cada uno desde su casa.

Elegir el Dungeon Master

El siguiente paso a decidir es quienes van a ser jugadores y quien será el director de la partida (DM).

Es bueno que todos los participantes tengan unas nociones básicas de las reglas de juego y que incluso se hayan leído un Manual del Jugador si disponéis de uno, pero el DM tendrá que conocer el reglamento para poder llevar la partida y orientar a los jugadores que no tengan mucha experiencia, hacer que tenga un buen ritmo de juego, tener imaginación para improvisar sobre las acciones que vayan tomando los jugadores y, también fundamental, haberse leído la aventura que vais a jugar.

El papel del DM

El DM será el responsable de narrar los escenarios, las situaciones y los personajes y enemigos que los jugadores se encontrarán durante la aventura. Debe ser un árbitro imparcial que simplemente describe donde se encuentran los jugadores para que estos actúen como les parezca y aplique las reglas de juego.

El director de la partida no tendrá ningún personaje en la aventura pero será el encargado de hacer las tiradas de dados de los enemigos a los que se enfrenten los jugadores. Eso no significa que sea enemigo de los jugadores, simplemente dará vida a las criaturas con las que os encontréis en la aventura.

Es aconsejable que quien actúe como DM tenga imaginación y capacidad de improvisación, ya que deberá responder a cualquier cosa que quieran hacer los jugadores.

Creación de personajes

Normalmente se hace una primera sesión en la que los jugadores deben crearse sus personajes. Se trata de elegir que tipo de aventurero quieren interpretar, para ello hay que decidir la raza, la clase, el trasfondo, el nombre del personaje, la historia de su pasado, genero, edad, etc.

Y también habrá que definir los puntos de característica que pueden hacerse con tiradas de dados o con otros sistemas preestablecidos.

Sobre todo esto podéis encontrar más información en Crear un personaje en DND. Aquí encontraréis todo lo necesario para crear un personaje.

No olvidéis elegir el equipo que llevará vuestro personaje, que armas llevará en la aventura, que armadura, de cuantas monedas dispone, que conjuros tiene o cualquier habilidad de la que disponga el personaje. Metidos en la aventura necesitarás cuantas más cosas mejor y te será útil en un momento determinado para seguir avanzando.

El ritmo de juego

El juego se basa en tres pilares básicos: una primera parte de descripción, una segunda parte de investigación y otra de acción.

  1. Descripción de la situación: El DM describe a los jugadores donde se encuentran, detallando como es el paisaje que ven, que personajes tienen a la vista, si la estancia tiene puertas, ventanas o si hay un cofre o una estantería con libros.
  2. Decisión de los jugadores: Una vez descrita cual es la situación en la que se encuentran los jugadores, estos deberán decidir que hacen. Esta decisión puede ser individual o grupal, de esta forma pueden determinar tomar todos una misma acción o cada uno hacer algo diferente. Si por ejemplo estáis ante un aldeano en mitad de un camino, cualquiera de los jugadores puede tomar la iniciativa de hablar con él, así como de atacarlo, o bien pueden ponerse de acuerdo todos los jugadores y decidir que es mejor para el grupo. Si nos encontramos en una mazmorra, un personaje podrá decidir examinar un pergamino polvoriento que hay en una vieja mesa y otro encender un fuego mientras tanto porque han decidido entre todos pasar la noche en el lugar.
  3. Resultado de las acciones tomadas por los jugadores: Cada vez que un jugador lleva a cabo una acción, el DM determinará que es lo que sucede. Cuando se trate de una acción sencilla, como por ejemplo hablar con un personaje, el DM simplemente llevará las riendas de los que sucede, pero si la acción conlleva dificultad seguramente el jugador tendrá que tirar los dados para determinar si esta acción tiene éxito o no.

Cada acción desembocará en una nueva situación, que nos llevará a una nueva descripción y nuevamente al paso 1. Así se irá desarrollando la aventura, unas veces interactuando con personajes que nos contarán información útil, otras encontrando algún tesoro y otras que terminarán en un acalorado combate.

Dados

Los dados estarán siempre presentes en cualquier partida de rol, ya que muchas de las acciones que toman los jugadores dependerán en parte del azar.

Se usarán los dados a la hora de crear nuestra hoja de personaje, a la hora de elegir los turnos de ataque en un combate, cada vez que intentemos hacer alguna acción que tenga cierta dificultad, cuando ataquemos o cuando nos defendamos de algún ataque o conjuro, por ejemplo.

Existen dados con diferentes números de caras. Normalmente se usan dados de 4, 6, 8, 10, 12 y 20 y uno porcentual, que se conocen como d4, d6, d8, d10, d12, d20 y d100.

De esta forma, si el DM nos dice que tenemos una tirada de 2d10+4 significa que debemos tirar dos veces el dado de 10 caras, sumar ambos resultados y al número que nos salga habrá que añadirle 4 por alguna bonificación que tenemos.

Decir también que si tiramos un d10 y nos sale un 0, significa que hemos conseguido un 10.

En el caso de querer un porcentaje se puede hacer mediante el dado para tal fin, o también haciendo dos tiradas con un d10, donde la primera tirada serán las decenas y la segunda las unidades. De esta forma, si en el primero nos sale un 8 y en el segundo un 3, el porcentaje obtenido habrá sido de un 83%.

Y poco más que contaros en este apartado de primeros pasos, creo que estas son las nociones básicas que se deben tener en cuenta a la hora de empezar una aventura.

Como consejo, meteros en la piel de vuestro personaje, interpretarlo según lo habéis definido en vuestra hoja, teniendo en cuenta su pasado, su trasfondo y su alineamiento. Esto hará más divertida la aventura y os meterá más en situación. A veces es divertido dotar al personaje de un tic, de una muletilla, de un gesto que acostumbre a hacer, de una forma de enfrentarse a los problemas o de cualquier característica que lo haga único.

Por admin

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