Describir personaje
Si ya has elegido la raza de tu personaje, su clase, el trasfondo y tienes anotadas tus puntuaciones de características en tu hoja, llega el momento de describir al personaje, darle vida y proveerlo de un pasado, una historia, una motivación y, en definitiva, una forma de ser y afrontar la vida.
Elige un nombre, piensa que aspecto físico quieres que tenga (color de piel, de pelo, de ojos, etc), su altura (se consecuente con tu raza), su complexión (esbelto, fornido, etc), elige la edad también teniendo en cuenta la longevidad de la raza, dedica unos minutos a pensar cual fue su pasado, qué le ha motivado a emprender esta aventura que vas a comenzar, si es sociable por naturaleza o prefiere ir por la vida en solitario, dicharachero o reservado, si ante las amenazas es de desenfundar su arma rápidamente o prefiere dialogar, si actúa al margen de la ley o cumple las reglas, si eres altruista y piensas siempre en los demás o eres algo egoísta y antepones tus objetivos antes que los de cualquier otra persona, piensa en sus ideales, sus virtudes y sus defectos, etc.
Define tu personalidad, siempre teniendo en cuenta el personaje que has elegido, y el cual quieres interpretar. Cada raza, clase o trasfondo tiene asociadas ciertas virtudes que debes tener en cuenta, así como que sea coherente con tus puntuaciones de características.
Por ejemplo, si has elegido una puntuación alta en Carisma, tu personaje debería ser sociable y generar confianza en los demás, o si tu Destreza es alta lo lógico es que se trate de un personaje ágil y por tanto esbelto. No tendría mucho sentido hacer un Mago inculto o un Pícaro torpe.
No obstante, a veces también es divertido romper los estereotipos y crear personajes atípicos.
Por último, si se te defiendes con el dibujo, puedes crear una imagen de como sería tu personaje.
