Acólito
Un acólito dedica su vida al servicio en un templo consagrado a un dios o panteón. Realiza rituales religiosos para que los fieles puedan ser partícipes de la presencia divina. No tiene por qué ser un clérigo; realizar ritos sagrados no es lo mismo que canalizar el poder divino.
Escoge un dios, un panteón o cualquier otro ente cuasidivino y habla con tu DM para definir claramente la naturaleza de tu servicio religioso. ¿Eras un funcionario menor en un templo, criado desde pequeño para ayudar a los sacerdotes en los rituales sacros? ?O eras un sacerdote al que su dios llamó de improviso para que le sirviera de otra forma?
Competencia en habilidades: Perspicacia y Religión.
Idiomas: Dos a tu elección.
Equipo: un símbolo sagrado (un regalo de cuando fuiste ordenado sacerdote), un devocionario o una rueda de oraciones, 5 varas de incienso, vestiduras, mudas de ropa comunes y una bolsa con 15 po.
Rasgo: Refugio del Fiel
Como acólito, mereces el respeto de todos aquellos que profesan tu fe y estás capacitado para celebrar ceremonias religiosas de tu dios. Puedes esperar que tanto tus compañeros de aventuras como tú recibáis sanación y cuidados sin coste alguno en templos, santuarios u otros lugares consagrados a tu fe, aunque deberás aportar los componentes materiales necesarios para los conjuros que os lancen. Aquellos que compartan tu religión te mantendrán (pero solo a ti) con un nivel de vida modesto.
También podrías tener lazos con un templo en particular de los dedicados a tu deidad o panteón. Si es el caso, allí tendrás tu residencia. Este podría ser el templo en que solías oficiar, si es que aún mantienes buena relación con la congregación, o el sitio en el que encontraste un nuevo hogar. Cuando estés cerca de este templo podrás pedir ayuda a sus sacerdotes, siempre y cuando el favor que solicites no sea peligroso y sigas teniendo una relación amistosa con ellos.

Características recomendadas:
Rasgo de personalidad de un acólito
Tira un d8 y anota tu rasgo de personalidad según la siguiente lista:
- Idolatro a cierto héroe de mi fe, pero lo que siempre pongo sus hazañas como ejemplo.
- Soy capaz de lograr la concordia entre los enemigos más acérrimos, empatizando con ellos en mi búsqueda constante de la paz.
- Veo presagios en cada suceso o acción. Los dioses intentan hablarnos, tan solo debemos escuchar.
- Nada puede apagar mi actitud optimista.
- Cito textos sagrados y proverbios, a veces erróneamente, en prácticamente cada situación.
- Soy tolerante (o intolerante) a otras fes y respecto (o condeno) su adoración a otros dioses.
- He disfrutado la comida, bebida y lujos de la alta sociedad típicos de la élite de mi templo. La vida sin comodidades me irrita.
- Llevo tanto tiempo en el templo que tengo muy poca experiencia tratando con quienes no pertenecen a él.
Ideal de un acólito
Lanza un d6 y anota tu ideal según la siguiente lista:
- Tradición. Las tradiciones ancestrales de adoración y sacrificio deben preservarse y respetarse (Legal).
- Caridad. Siempre trato de ayudar a quienes lo necesitan, sin importar lo que pueda costarme (Bueno).
- Cambio. Debemos impulsar los cambios que los dioses intentan traer al mundo incesantemente (Caótico).
- Poder. Confío en que algún día alcanzaré la cima de la jerarquía religiosa de mi fe (Legal).
- Fe. Confío en que mi dios guiará mis actos. Tengo fe en que, si me esfuerzo, las cosas me irán bien (Legal).
- Aspiración. Intento mostrarme digno del favor de mi dios al actuar según sus enseñanzas (Cualquiera).
Vínculo de un acólito
Tira 1d6 y anota tu vínculo según la siguiente lista:
- Moriría por recuperar una antigua reliquia de mi fe, que se extravió hace mucho.
- Algún día me vengaré de la corrupta jerarquía del templo, que me tildó de hereje.
- Le debo la vida al sacerdote que me acogió cuando murieron mis padres.
- Todo lo que hago es por la gente humilde.
- Haría lo que fuera por proteger el templo en el que serví.
- Pienso proteger un texto sagrado que mis enemigos consideran herético y quieren destruir.
Defecto de un acólito
Lanza 1d6 y anota tu defecto según la siguiente lista:
- Soy exigente con los demás, pero todavía más conmigo mismo.
- Confío demasiado en los miembros poderosos de la jerarquía de mi templo.
- A veces mi piedad me lleva a confiar ciegamente en quienes profesan mi misma fe.
- Soy de pensamiento inflexible.
- Sospecho de los desconocidos.
- En cuando elijo un objetivo, me obsesiono tanto con él que ignoro el resto de aspectos de mi vida.
